Brighton nació como un pueblo sajón. Los sajones conquistaron Sussex, en el siglo V d.C. Uno de ellos llamado Beorthelm era dueño de una granja (en Sajonia un tun) llamada tun Beorthelm, que, con el tiempo se convirtió en la ciudad de Brighton. Además de agricultores, en el pueblo había también pescadores. Brighton está situado en lo alto y las chozas de los pescadores estaban en la playa.

A Brighton, en 1313, se le dio una carta. En la Edad Media una carta es un documento de concesión que otorgaba a la gente del pueblo determinados derechos. En la playa de Brighton se llevaba a cabo diariamente un mercado de pescado.

Había también un mercado de cerdos por semana y también un mercado semanal de maíz, así como un mercado general que vendía todo tipo de bienes.

Una vez al año se celebraba en Brighton una gran feria. (En la Edad Media una feria era como un mercado que se llevaba a cabo anualmente y que reunía a compradores y vendedores de una amplia zona).

La primera fortificación en Brighton fue el Baluarte, que era una torre construida junto a la ciudad en 1497.

La existencia de Brighton fue registrada por primera vez en el libro Domesday, el primer censo oficial de Inglaterra, ejecutado bajo las órdenes del rey Guillermo I de Inglaterra. Para aquél entonces la villa se llamaba Bristelmestune. En junio de 1514, Brighthelmeston fue asaltada y quemada por invasores Franceses durante una guerra entre Inglaterra y Francia,  y sólo parte de la Iglesia de San Nicolás y la zona conocida como The Lanes (Las Callejuelas) sobrevivieron. Brighthelmeston fue registrado en pintura por primera vez en 1545, a través de un cuadro que refleja la escena de la invasión Francesa.

Fue a mediados de 1700 cuando Brighton comenzó a cambiar de un pueblo pesquero simple a un pueblo balneario. En la década de 1740 se hicieron muy populares las curas con el agua del mar. (El doctor Richard Russell enviaba a sus pacientes a Brighton.)

El Príncipe de Gales, George IV visitó Brighton por primera vez en 1783, en parte por recomendación de sus médicos que pensaban que el agua de mar podía aliviar la hinchazón en las glándulas de su cuello.

A finales de 1780, la construcción de las terrazas Georgianas ya había empezado y el pequeño pueblo pesquero se convertía poco a poco en el cotizado centro turístico que es hoy en día. En la primera visita del rey Jorge IV, el regente se enamoró de la pequeña villa pesquera y ordenó la construcción de un palacio, conocido hoy en día como el Royal Pavilion (Pabellón Real). El Royal Pavilion se transformó, durante más de 35 años, de una casa de campo simple a un palacio espectacular.

La llegada del ferrocarril en 1841 abrió las puertas a una nueva era de comercio turístico, la cercanía con Londres influyó enormemente y la población empezó a crecer poco a poco. Algunos de los iconos turísticos de Brighton fueron construidos durante la era Victoriana, incluyendo el Grand Hotel (1864), el West Pier (Muelle Este) en 1866 y el Palace Pier (Muelle del Palacio) en 1899.

La ciudad fue muy frecuentada por la gente rica, famosa y aristócrata. Consiguientemente, muchos hoteles y edificios fueron construidos frente al mar, por ejemplo: el Bedford Hotel (1829), El Gran Hotel (1864), el Metropole Hotel (1890).

El ferrocarril y la estación de Brighton se construyeron en 1840. Como consecuencia de ello, muchos visitantes de Londres comenzaron a visitar la ciudad, que se convirtió en una atracción turística.

En 1845, la Reina Victoria dejó su palacio en Brighton (el Pavilion) y se trasladó a la isla de Wight. El Pavilion fue vendido a “Brighton Company”, y desde entonces la ciudad es la propietaria del palacio.

Para celebrar el cincuenta aniversario de la coronación de la reina Victoria, se edificó la torre del reloj.

Muchos parques se formaron en el siglo XIX. Por ejemplo, Preston Park fue abierto en 1874.

Durante la Primera Guerra Mundial el Royal Pavilion se usó como hospital militar y llegaron a atender a más de 6.000 pacientes. Cabe destacar que Brighton tuvo el primer hospital de Gran Bretaña en tratar la neurosis de la guerra.

En los años treinta del pasado siglo, se demolieron los barrios bajos y se construyeron más edificios de apartamentos, así como las viviendas de protección oficial en «Whitehawk». Se han documentado hasta 56 bombardeos en Brighton durante la Segunda Guerra Mundia.

Después de muchos cambios fronterizos entre 1873 y 1952, Brighton pasó de 7 km2 a ocupar 58 km2, absorbiendo así algunos de los pueblos de sus alrededores.

En los años cincuenta, se construyeron las viviendas de protección oficial y el polígono industrial en Hollingbury. En los años sesenta se construyó Churchill Square y se expandió la Universidad de Brighton. En 1961 se fundó la Universidad de Sussex. Como había muchos estudiantes, muchas de las casas adosadas del siglo XIX se convirtieron en pisos.

La Gran Tormenta de 1987 causo daños graves, por ejemplo al Royal Pavilion y a la iglesia de St Peter.

Fue en 1997 cuando los poblados de Brighton y Hove fueron unidos por la reina Elizabeth II para formar la autoridad actual de Brighton & Hove. Esta población obtuvo el estatus de ciudad por parte de la reina Elizabeth II como parte de las celebraciones del millenium en el año 2000.

Muchas veces se hace referencia a Brighton como “London-by-the-sea”.




Frontal de la Abadía de Westminster, Ravanus Flavus

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